Febrero 2026

La prueba de la máquina

Retorno mensual: +6.58% · Acumulado: +15.29%

Queridos inversores,

Febrero fue más tranquilo que enero, y lo digo con alivio. Hicimos 58 operaciones, cobramos premium de forma consistente, y la mayor parte de la energía no fue a operar sino a construir mejores herramientas. Si en enero probamos que podíamos ganar plata, en febrero probamos que podíamos construir la máquina que la gana.

Esa distinción importa. Cualquiera puede tener un buen mes. Lo que a mí me quita el sueño es si el proceso detrás de ese buen mes es repetible, mejorable, y aguanta condiciones que todavía no hemos visto. Febrero me dejó más tranquilo en los tres frentes.

La tesis del chip de memoria

Una empresa de semiconductores dominó la actividad del mes. El mismo nombre aparecía en la cima del scanner semana tras semana, con premiums jugosos en puts bien fuera del dinero. Al filtro de calidad le encantaban los fundamentales. Las señales de momentum venían bien. La IV estaba elevada contra la volatilidad realizada, o sea que el mercado estaba descontando más miedo del que el comportamiento real de la acción justificaba.

Vendimos premium sobre este nombre cinco veces durante el mes, con distintos vencimientos y distintos strikes. Cada tanda fue dimensionada por separado según el capital disponible y las condiciones del momento. Cada una pasó por las cinco compuertas completas. El retorno acumulado de esa sola tesis fue el mayor contribuyente al resultado de febrero.

Quiero ser honesto: esa concentración me pone nervioso. Cinco tandas en un solo nombre es mucha convicción. El sistema aprobó cada operación por separado. No sabe ni le importa que las cuatro anteriores existan. Pero la exposición del portafolio era real. Eso nos llevó a mejorar los límites de posición más adelante en el mes. El sistema ahora rastrea la exposición total por subyacente, no solo el riesgo de cada trade.

Mejores lentes

Lo más importante que pasó en febrero fue invisible para el portafolio. Integramos un proveedor profesional de datos de volatilidad que reemplazó nuestros cálculos estimados de IV con datos reales. Antes de eso, el sistema evaluaba premiums con aproximaciones. Buenas aproximaciones, pero aproximaciones. Después de la integración podíamos ver el IV Rank real, la vol premium real, el skew real.

Es como ir al oftálmologo. Tú ves bien. Manejas, lees carteles, reconoces caras. Te pones la nueva fórmula y te das cuenta de que “bien” era borroso. Cada hoja de cada árbol de repente tiene detalle. Estabas funcionando, pero no estabas viendo de verdad.

La vol premium fue lo que más nos enseñó. Ahora podemos medir, para cada candidato, la brecha entre lo que el mercado cree que va a pasar y lo que un pronóstico estadístico dice que realmente va a pasar. Cuando esa brecha es grande y positiva, el mercado está pagando de más por el seguro. Ahí queremos vender. Cuando la brecha es chica o negativa, el premium está justo o barato. Ahí pasamos.

Armamos esa medición, la backtestamos contra nuestros trades históricos, y nos encontramos con algo que nos bajó el ego: los datos mostraban que el umbral que teníamos antes para vol premium habría bloqueado el 75% de las ganancias de nuestros trades ganadores. La lección fue clara. La vol premium es una señal, no un filtro binario. Ajustamos y la convertimos en un factor de scoring.

Las pérdidas

Una empresa de fibra óptica que venía siendo fuente confiable de premium se nos volteó. La posición estaba bien dimensionada y la pérdida fue contenida, pero nos recordó que hasta empresas con fundamentales sólidos tienen meses malos. La acción cayó por rotación sectorial fuera de infraestructura de redes. Nuestro filtro identificó bien a la empresa. Al mercado esa semana no le importó la calidad.

Esa es la tensión de fondo en lo que hacemos. Vendemos seguro sobre buenas empresas. Y las buenas empresas también tienen semanas malas. Nuestro edge es que cuando eso pasa, la pérdida sea una fracción manejable de lo que ganamos en todas las semanas que no fueron malas.

Construir vs. operar

Llevo tiempo pensando en la diferencia entre operar una fábrica y construirla. Operar es ejecutar trades, monitorear posiciones, cobrar premium. Construir es escribir código, diseñar filtros, integrar mejores datos, endurecer la seguridad. En febrero pasamos más horas construyendo que operando. Y los trades que salieron de la fábrica mejorada fueron mejores trades.

La mayoría de los inversores gastan su tiempo eligiendo acciones. Nosotros lo gastamos construyendo la máquina que las elige. Los retornos son un subproducto de la calidad de la máquina, no de lo listo que uno se sienta un martes.

En los próximos meses la fábrica va a tener una línea de producción nueva: un motor sistemático de momentum con controles de riesgo reales, y el arranque de un programa de hedging contra riesgo de cola. Pero eso queda para futuras cartas.

Los números por ahora: +6.58% en el mes, +15.29% acumulado desde el inicio. Cincuenta y ocho operaciones. Mejores herramientas. Un panorama más nítido. Y la confianza tranquila de que la máquina se está poniendo más inteligente más rápido de lo que el mercado se está poniendo más difícil.

Carlos Taborda Jaraba

Fundador y Gestor de Portafolio

Workflow Capital